Que
en nuestras parroquias hacen falta personas dispuestas es un hecho incuestionable.
Y que la gente que nos podemos prestar estamos muy necesitada de formación
es una verdad como un templo. Sólo hace falta que escuchemos
la demanda de los propios animadores de pastoral reclamando una formación
adecuada.
Con este motivo, el Cardenal-Arzobispo de Sevilla ha promovido un proyecto
de Escuela Parroquial de Teología. En ella se pretende configurar
un curso básico de formación y ponerlo a disposición
de cuantas personas estén interesadas en trabajar por la misión
de la Iglesia, poniendo su vida al servicio de los hermanos.